El primer gran escándalo del Mundial 2026 ocurrió en la tarde de este domingo, en medio de la disputa de los octavos de final. El goleador estadounidense Folarin Balogun podrá jugar el partido de este lunes contra Bélgica en Seattle, a pesar de haber sido expulsado en la victoria ante Bosnia y Herzegovina en la ronda anterior, según informó la FIFA este domingo.
La medida de la FIFA para favorecer a los locales fue por una intervención directa de Donald Trump ante Gianni Infantino. El presidente de Estados Unidos, anfitrión de este torneo, llamó al titular de la FIFA, según revelaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP.
Balogun marcó su tercer gol del Mundial en el partido que Estados Unidos ganó por 2-0 por los dieciseisavos de final, pero recibió una tarjeta roja en la segunda parte por pisar el tobillo del bosnio Tarik Muharemovic.
El jugador, de 25 años, fue expulsado tras una revisión del VAR, aunque el DT estadounidense, el argentino Mauricio Pochettino, afirmó que no merecía una tarjeta roja.
La sanción dejó dudas y pareció excesiva. Pero nadie imaginaba que la FIFA podría dar marcha atrás en plena disputa de la Copa del Mundo y un día antes del encuentro decisivo.
Poco después de conocerse el comunicado de la FIFA, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio las gracias a la federación por la medida.
“¡Gracias a la FIFA por hacer lo correcto y revertir una gran injusticia!”, escribió Trump en su plataforma Truth Social, lo que generó la repercusión inmediata.
Llamado de Trump
Según publicaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP, Trump llamó a Infantino el miércoles para pedirle que revisara la sanción al goleador de Estados Unidos porque, según él, era injustificada.
La medida de Infantino se da en el marco de una relación muy cercana con el presidente norteamericano. Durante el sorteo de la Copa del Mundo, celebrado en diciembre pasado en Washington, la FIFA le otorgó a Trump el primer “Premio de la Paz”.
La decisión fue criticada tanto en Estados Unidos como en varios países. Entre los argumentos de la FIFA estuvieron la firma un acuerdo de paz entre la República Democrática del Congo y Ruanda, propiciado por Trump. Y por su “papel fundamental en el establecimiento de un alto el fuego y la promoción de la paz entre Israel y Palestina”.
En la disputa de este Mundial, el propio Infantino confirmó que Trump estará en la gran final del 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey para entregar la copa al campeón.
“Estamos juntos todo el tiempo”, bromeó el titular de la FIFA, convertido desde hace tiempo en un estrecho aliado del líder republicano. Infantino incluso le llevó el año pasado al magnate el trofeo de la Copa del Mundo hasta el icónico Salón Oval, en la Casa Blanca.
Los argumentos
“De conformidad con el artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, la ejecución de la suspensión de partidos queda suspendida durante un período de prueba de un año”, indicó la FIFA en un comunicado.
“Si Folarin Balogun comete otra infracción de naturaleza y gravedad similares durante el período de prueba, se revocará la suspensión y se aplicará la sanción, sin perjuicio de cualquier sanción adicional que se imponga por la nueva infracción”, señala el comunicado.
El organismo tiene la facultad discrecional de suspender total o parcialmente la aplicación de una sanción disciplinaria.
Sin embargo, la FIFA no argumentó el por qué del levantamiento de la sanción a la estrella de los locales. Ese mismo criterio podría haberse aplicado a alguno de los ocho expulsados en la fase de grupos.
Cristiano Ronaldo fue bendecido con la misma regla pero fue varios meses antes del inicio de la competencia. El portugués había recibido una roja en las eliminatorias contra Irlanda y le correspondía una suspensión de tres partidos. Se perdió la última fecha de las eliminatorias europeas frente a Armenia y debía cumplir las otras dos en esta Copa del Mundo. La FIFA dejó en suspenso la sanción y el astro pudo jugar desde el primer partido.
Para buscar el levantamiento de una sanción en plena disputa de una Copa del Mundo hay que remontarse a 1962, cuando se le retiró la suspensión al brasileño Garrincha, que había sido expulsado en el partido de semifinales contra Chile por pegarle una patada a Eladio Rojas.
Esa expulsión suponía que Garrincha se perdería por sanción la final; sin embargo, y tras “movimientos” políticos del propio gobierno de Brasil, la FIFA consideró la medida y permitió que disputara la final contra Checoslovaquia, partido que le dio el bicampeonato al equipo de Pelé.
Reacciones
“Aceptamos la decisión del Comité Disciplinario y nos complace que Folarin Balogun pueda jugar mañana -por este lunes-“, declaró la Federación de Fútbol de Estados Unidos en un comunicado.
Por su parte, la federación belga se mostró “asombrada” por la medida y ya ha puesto una reclamación y espera que su apelación se resuelva antes del partido de octavos de final contra los estadounidenses, esta noche
La Federación Francesa pidió a la FIFA la anulación de la amarilla que recibió Michael Olisé durante la victoria de la selección francesa ante Paraguay.
El volante francés fue amonestado por el árbitro uzbeko Ilgiz Tantashev tras una discusión con el paraguayo Matías Galarza.

More Stories
Neymar renuncia a la selección de Brasil tras fracaso en el Mundial
Vozinha, gran revelación de Cabo Verde, en el escaparate de clubes de grandes ligas
Mundial 2026: partidos de 16avos para hoy martes