En el hall de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, José Armando Urioste Viera fue posesionado por Edmand Lara como fiscal general del Estado interino.
Urioste asumió el cargo después de que Roger Mariaca fuera destituido como fiscal general del Estado, en medio de investigaciones por su presunta vinculación con una organización criminal relacionada con el tráfico de sustancias controladas y una supuesta protección al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. Mariaca fue trasladado este lunes al penal de Cantumarca, en Potosí, donde cumplirá detención preventiva por seis meses dentro de dos procesos, uno relacionado con estos hechos y otro por presunta legitimación de ganancias ilícitas.
La designación de Urioste se produjo después de la aprobación de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) y la promulgación, por parte del presidente Rodrigo Paz, de la Ley 1773, que modifica la Ley 260 y establece el mecanismo para la designación del fiscal general interino.
Urioste habló de la necesidad de “limpiar la cara” del Ministerio Público, impulsar reformas y garantizar su independencia. También cuestionó que un fiscal pueda utilizar su cargo para extorsionar o exigir beneficios y señaló que los 90 días de su gestión deben servir para poner “la casa en orden”.
Como parte de las primeras medidas anunciadas, informó que solicitó a los fiscales departamentales poner sus cargos a disposición. Señaló que esta medida forma parte de un proceso de reestructuración, transparencia y renovación institucional.
Urioste también agradeció la confianza depositada en su persona y destacó el respaldo que recibió de la Asamblea Legislativa Plurinacional para asumir el cargo.
Por: Opinión

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