Donald Trump dice que en las próximas semanas atacará con fuerza a Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles en su discurso que en las próximas dos o tres semanas, el plazo que él mismo había sugerido para poner fin a la guerra contra Irán, su país va a atacar la República Islámica “con mucha fuerza”, aunque afirmó a su vez que el diálogo con Teherán para poner fin al conflicto aún continúa. En su intervención desvinculó a EEUU del futuro control del Estrecho de Ormuz, clave para el comercio petrolero global.

“En las últimas cuatro semanas, nuestras fuerzas armadas han logrado victorias rápidas, decisivas y aplastantes en el campo de batalla. Victorias como pocas personas han visto antes”, dijo el mandatario.

Sobre el futuro de la operación militar contra Irán dijo: “Vamos a darles un golpe durísimo durante las próximas dos o tres semanas. Vamos a hacer que regresen a la edad de piedra, donde pertenecen. Mientras tanto, las conversaciones continúan”, sentenció.

El esperado discurso televisado a la nación había desatado expectativas ante la posibilidad de que hiciera oficial el fin de la operación Furia Épica, iniciada el pasado 28 de febrero cuando EE.UU. e Israel comenzaron a bombardear Irán.

El líder republicano no dejó de pasar por alto la oportunidad para expresar su molestia con sus pares europeos. «Vayan a buscar su propio petróleo», espetó Trump a sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Les instó a «construir algo de coraje retrasado», Afirmó que deberán resolver en adelante solos su dependencia del flujo de crudo a través de Oriente Medio. «Asegurar el estrecho (de Ormuz) no es para nosotros», aseveró.

Hablándoles a sus conciudadanos, Trump abordó el tema del alza de precios en los combustibles. “Muchos estadounidenses se han mostrado preocupados por el reciente aumento de los precios de la gasolina. Este incremento a corto plazo se debe exclusivamente a los ataques terroristas perpetrados por el régimen iraní contra buques petroleros comerciales y países vecinos que no tienen nada que ver con el conflicto”, aseguró.

El discurso deja abiertas más incógnitas que certezas. Mientras Donald Trump proyecta una imagen de control y victorias rápidas, su decisión de deslindar a Estados Unidos de la seguridad del Estrecho de Ormuz introduce un factor de incertidumbre global, tanto para el mercado energético como para sus propios aliados.